El tratamiento de la diabetes tiene como principal finalidad que los niveles de glucosa en sangre se mantengan lo más próximo posible a los valores normales (entre 80-120 mg/dl). Así, desaparecerá la sintomatología debida al mal control de la glucemia en sangre y se intentará minimizar o retrasar al máximo la aparición de complicaciones.
Los puntos básicos en el tratamiento de la diabetes son los siguientes:
- Alimentación sana, variada y equilibrada.
- Medicación con insulina o antidiabéticos orales.
- Ejercicio físico.
- Controles frecuentes de glucemia.
- Educación diabetológica.
Si el paciente se hace responsable del su medicación y tratamiento podrá llevar una vida normal en todos los aspectos.
Gracias a la educación diabetológica y a las nuevas técnicas de control de glucemia, que en cualquier momento nos permiten conocer los niveles de glucosa en sangre, cada vez es más fácil para el diabético llevar un buen autocontrol de su enfermedad
Uno de los mejores indicadores del control de la diabetes es el test de la HEMOGLOBINA GLICOSILADA, que determina la media del nivel de glucosa en los últimos 3 meses. Se pueden utilizar los resultados de este test para mejorar el control y de esta manera reducir el riesgo de complicaciones. |